La Stroke Awareness Foundation está dirigida por tres residentes locales que sufrieron un derrame pero que se recuperaron completamente. Estos funcionarios detectaron una falta de información en cuanto a identificación y tratamiento tanto entre el público como entre los profesionales de la salud.

Chuck Hoffman, importador de maquinarias y repuestos, jubilado de San Jose, sufrió un derrame en 1997 y fue uno de los primeros pacientes de Good Samaritan Hospital que recibió t-PA sin tener efectos secundarios.

En 2001, Patricia, vicealcaldesa de la ciudad de San Jose, sufrió de repente una debilidad en un lado del cuerpo, pero no se dio cuenta de que este síntoma era un signo de derrame cerebral. Inicialmente, iba a esperar para ver si mejoraba antes de procurar ayuda. Afortunadamente llegó al Good Samaritan Hospital dentro del período de tres horas, y le diagnosticaron que tenía una obstrucción parcial de sangre en el cerebro, y le dieron tratamiento con buenos resultados.

Charles Toeniskoetter, promotor y constructor de edificios comerciales de San Jose, sufrió un ataque cerebral particularmente angustioso en el año 2000 cuando todo su lado derecho se paralizó después de un día de esquí en Bear Valley, en la Sierra Nevada. De no haber sido por un paramédico en tierra que insistió en que llevaran al Sr. Toeniskoetter al Sutter Roseville Medical Center, el helicóptero lo hubiera llevado a un hospital sin el equipo necesario para tratar el derrame. Llegó justo dentro del período de tres horas para usar t-PA para disolver el coágulo, y se recuperó completamente.